PatatasSiguiendo con el tema de los alimentos y al hilo de las reclamaciones que desde las asociaciones de agricultores se están produciendo estos días, me he encontrado con una página del Ministerio de agricultura, pesca y alimentación que recoge la evolución de los precios medios de los productos de alimentación cuando pasan de su origen, a los mayoristas y a la distribución final.

Es interesante hacer la comparación entre la incorporación de valor y el incremento de precio en cada una de estas fases y en qué proporción se produce en cada paso.
Está claro que la distribución es la parte con mayor capacidad de control puesto que “proporciona” los clientes y probablemente tenga mucha mayor flexibilidad a la hora de buscar proveedores alternativos, pero la distribución de riesgos y beneficios parece en este caso claramente desproporcionada en detrimento de los productores. Al mismo tiempo, el mercado de materias primas es un mercado a la baja, es decir, cualquier mejora técnica o económica en la producción lleva casi siempre a una reducción de los precios derivado del incremento de la oferta, mientras que en otras partes del proceso las eficiencias no necesariamente implican bajada de precios sino que pueden incrementar los márgenes de beneficio.

¿Es posible que los productores integren parte del valor añadido en fases posteriores para mitigar la escasa rentabilidad de la producción? ¿qué opciones existen para que desarrollen esas materias primas en bienes de consumo, de mayor valor añadido, por parte de los productores?.

La página en cuestión es el observatorio de precios.